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Casi inmediatamente pude sentir las manos de Oscar
que abrazaban a la mujer para que su pija se le clavase más en sus
profundidades pero con en ese abrazo también cubrió mi cuerpo, más
exactamente mis nalgas haciéndome estremecer cuando sus dedos las
apretaron y cuando estos llegaron a tocar la parte posterior de mi verga
casi cerca de los huevos, fue lo máximo porque me hizo eyacular todo
dentro del orto de la mujer.
Sentí sus manos grandes cuando apretaban mis nalgas y
luego cuando llegaron a mi escroto me hicieron eyacular inmediatamente,
él se dio cuenta y me pidió disculpas.
-Pérdoname Omar, no quise tocarte la pija, estaba
buscando la mía para acomodarla mejor dentro de su cocnha y sin darme
cuenta agarré la tuya....
Fue un estímulo increíble lo que me produjo su mano,
por eso no soporté más y expulsé todo pensando que él me había tocado
porque le gustaba hacerlo, pero tuve una gran decepción cuando me pidió
disculpas.
El estaba muy extraño porque su eyaculación se
produjo sin hacer ruido o exclamaciones de placer solamente se produjo,
la mujer fingió que le gustaba aunque seguía con mi verga clavada en el
orto luego que se la saqué se desmontó de Oscar, fue al baño a lavarse
mientras quedábamos los dos solos sobre la cama.
Ella demoró un poco en lavarse y en ese lapsus Oscar
me dijo que estaba muy cansado que la acompañase hasta abajo y le dijese
al conserje que nos quedaríamos un rato más porque quería dormir un poco
antes de volver a la concentración.
La mujer cobró lo suyo, se despidió de Oscar
diciéndole que la había hecho gozar porque tenía una verga muy
encantadora, que si volvía por Maldonado quería que la cogiese de nuevo
para sentirla otra vez, publicidad para ganarse un cliente le llaman a
esos halagos, aunque con esa verga cualquiera estaría dispuesto a
probarla gratis sin necesidad de pagar para poder usarla.
Cuando regresé Oscar parecía estar dormido, tirado
sobre la cama en la misma posición en la cual estaba cuando yo había
salido con la mujer.
Estaba desnudo con su verga mustia aun chorreando el
semen que se estaba diluyendo mojándole las piernas donde esta reposaba
ocultándole las bolas.
Ni lo pensé dos veces al verlo así a mi merced me
dije "nunca lo vas a tener otra vez en estas condiciones" así que
arremetí contra él tragándome toda su pija en un instante y para mi
felicidad al estar dentro succionada por mi golosa boca comenzó a
despertarse del letargo en que estaba sumida llenándome mi cavida bucal
con su tamaño creciente acompañado por su aroma y sabor a semen recién
derretido, pero para mi asombro y mi espanto sentí que Oscar con una de
su manos acariciaba mi cabeza al mismo tiempo que su voz me decía:
-Creí que te habías ido, no te alcanzó cuando te la
di por la concha que ahora volviste para chupármela?
Me di cuenta de que él pensaba que era la mujer la
que se la estaba chupando, miré su cara y vi que aun seguía con los ojos
cerrados.
Con una mano le acariciaba el escroto a la vez que
con la otra le sostenía la verga que cada vez se le ponía más dura por
las lamidas eficientes que le estaba dando con mi lengua ávida de
saborearla en todo su contorno y longitud. |