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Sus manos empujaron mi cabeza hacia abajo obligándome
a trgarla toda, cosa que me ahogó por lo que tuve que sacarla para
respirar y para que mis glándulas salivales volviesen a producir saliva
para humedecer mi boca que ya estaba reseca porque era mucha carne la
que había humectado.
Oscar abrió los ojos, me vio a mi tosiendo y con los
ojos llenos de lágrimas.
-Que estás haciendo??!!!
No contesté nada solamente lo miré, supongo que con
cara de inmenso placer a pesar del ahogo porque él me dijo:
-Te gusta lo que estabas haciéndome?
-Síííí...!! Muchooooooooo!!1
-Así que eras un chupapijas!! Bueno date el gusto
chúpamela ya que me hiciste calentar date el gusto...
Me la acercó a la boca y levantando sus nalgas que
estaban apoyadas sobre la cama empezó a metérmela cada vez más profundo,
cuando comencé a tironearle de las bolas para que me la sacase un poco,
porque me ahogaba cuando su verga me tocaba la campanilla empujándola
hacía adentro con cada ida y venida mi boca era forzada a tragarse el
sabroso instrumento hasta el fondo.
Oscar comenzó a empujar cada vez más fuerte por lo
que no tardó en acabar lanzando su semen espeso y dulce hasta el fondo
de mi garganta.
Me pareció increíble, ya que una hora antes había
acabado dentro de la mujer esa que nos había abordado en el boliche.
-Te gustó?
-Estuviste fantástico!!!!!
-Cuando le cuente al entrenador que sos un chupapijas,
te va a echar enseguida de nuestro equipo.
-Podés contárselo,.. pero yo le diré que vos bebiste,
y luego te acostaste con esa mujer a la hora de estar concentrado con
tus compañeros en el hotel.
No tuvo otra solución que aguantarse en el molde y
callar lo que había sucedido entre nosotros esa noche, lo pensó un poco
y luego me dijo:
-Tendrás que hacer todo lo que yo te mande sino te
voy a delatar...
El sabía que no podía delatarme sin delatarse él por
eso le seguí el juego para ver hasta donde pensaba llegar. No creo que
estubiese muy bebido porque yo no lo había visto ingerir muchas copas, a
lo mejor estaba algo alegre y a la vez cansado por algun estupefaciente
que había ingerido sin que yo lo notase, porque realmente estaba muy
raro, muy diferente al vivaracho Oscar que conocía yo.
Me tomó de los hombros, me acercó a él apretándome
con fuerza contra sus anchos pectorales y cuando mi boca estubo a la
altura de la suya me besò con ganas con unas ganas muy intensas,
saboreando los restos de su semen que aun permanecían en mi lengua,
luego me dijo al oído:
-No es feo!! Primera vez que pruebo mi semen. Ya que
estamos... quiero probarlo todo porque otra vez no creo que esté
dispuesto a hacer esto.
Sus palabras me dejaron muy intrigado, pero al verlo
dar la vuelta para quedar en cuatro patas con las nalgas muy abiertas
sostenidas por sus manos me di cuenta de sus intenciones.
-Dale boludo métemela que quiero descubrir que
sienten ustedes cuando les clavan una pija en el otro.
Mi verga estaba increíblemente dura porque el placer
de poder chupársela al tipo que tanto deseaba y por el cual había
aprendido a dar masajes en ese club para poder estar cerca de él me
había puesto así, si saber como hacer para bajarla porque no quería
pajearme delante de él.
Su culo era hermoso como todo en él, todo era grande
y muy desarrollado, sus nalgas rosadas se iban transformando en doradas
marcándole bien el halo de su agujero, que al verlo tan apretadito me
abalancé sobre él besándolo y lamiéndolo hasta que este fue respondiendo
a los estímulos que le producían mis labios y mi lengua, la parte
exterior de su ano respondió con unos movimientos muy agitados como que
me quería devolver el beso.
Mis dedos fueron haciendo un buen trabajo de
dilatación a la vez que mi lengua se encargaba de mojar toda esa zona
para que mis dedos pudiesen entrar sin hacerle sentir las molestias de
una penetración en seco. |